Emociones Conductual en el Aula
Psicóloga Social: Loreangel Colmenares
Si deseamos revalorizar el papel de las emociones en nuestra cultura escolar, la formación de profesores es un ámbito prioritario. Para iniciar un trabajo sistemático en este ámbito, es necesario conocer lo que ocurre cotidianamente en los estudiantes: ¿cuál es la percepción que los estudiantes de pedagogía tienen de sus propias emociones en la interacción con sus profesores?; ¿cuáles son las emociones que en ellos surgen con mayor frecuencia?; ¿en qué contextos interaccionales ocurren?. Debemos de establecer empatía dentro del aula de clase tanto presencial como virtual, cuyo objetivo principal como psicóloga es develar las emociones que surgen en los estudiantes de pedagogía en la interacción con sus profesores y compañeros, para proyectar los resultados del estudio a la innovación en las prácticas pedagógicas de los formadores de profesores , lo que se refleja en la mayor proporción de emociones favorables y desfavorables contextualizadas en la subcategoría “Contenidos y Cumplimiento de Objetivos”, en ambos planes de estudio. Esto corresponde, en general, a interés o entusiasmo por contenidos interesantes y a alegría o la satisfacción por la obtención de buenas calificaciones y por la comprensión de las materias; en las emociones desfavorables, corresponde a molestia, rabia o impotencia por no entender las materias, y a inseguridad o rabia cuando los resultados de las evaluaciones no son los esperados o las evaluaciones son consideradas injustas. En este caso están las percepciones de los estudiantes de ambos planes de estudio de las carreras que desean estudiar los estudiantes al nivel universitario. Ya que desde pequeño tienen la crianza de llegar a la universidad.
Los resultados de este primer estudio permiten visualizar la potencia que puede tener en las dinámicas relacionales al interior del aula universitaria (y en cualquier nivel y ámbito disciplinario) el que los profesores nos hagamos cargo de que las emociones son el fundamento de las acciones de aprendizaje de los estudiantes, y consecuentemente, de la importancia que tiene considerar una instancia evaluativa que nos permita conocer su percepción con respecto al sistema de interacción que ocurre en nuestros grupos-cursos. Si los profesores consideráramos la evaluación del contexto interaccional de nuestras clases a partir de recoger las percepciones de los estudiantes en esta perspectiva, tendríamos información relevante para retroalimentar nuestras prácticas: ¿qué clases de emociones surgen en los estudiantes durante nuestras clases?; ¿con qué contextos interaccionales se relacionan?, ¿las emociones favorables y desfavorables aumentan o disminuyen en el transcurso del tiempo? Hacer esta evaluación también daría lugar a interrogantes novedosas para nosotros los profesores: ¿cómo nos afecta el conocimiento de las percepciones de nuestros estudiantes? o, dicho de otro modo, ¿qué emociones surgen en nosotros al hacer esta evaluación?, ¿cómo cambia con ello la clase de acciones que realizamos como profesores?.
Mi pequeño aporte en esté blog de investigación , nos demuestra que las emociones de los estudiantes constituyen un factor determinante en la construcción de sus aprendizajes: cuando ellos contextualizaron sus emociones favorables, siempre indicaron aspectos que todos consideramos prioritarios para mejorar la calidad de los aprendizajes: sentirse motivado en las clases, tratar contenidos contextualizados en las propias experiencias cuya aplicación se puede visualizar en la práctica tanto al nivel virtual esa destrezas y agilidad de realizar las actividades tecnológicas y en lo presencial la interacción con sus demás compañeros y docentes, sentirse valorado como estudiante, poder participar, confrontar distintos puntos de vista, etc. Lo contrario ocurre con la contextualización de las emociones desfavorables.
Debemos de tener más contacto y acercania con los estudiantes y tener empatía a la hora de interactuar con ellos para gestionar sus emociones y no reprimirlas.
